Decisión del 16 de junio de 2025 sobre Puerto Rico 22 de junio de 2024
Buenos días. Mi nombre es Alejandra Castrodad Rodríguez, soy economista en equidad y adaptación climática, y comparezco ante ustedes en representación de la Fundación Juan Mari Brás. Solicitamos respetuosamente a este Comité su apoyo a nuestros esfuerzos por la descolonización de Puerto Rico.
Hace dos años, señalamos ante este Comité la aceleración de un neocolonialismo de asentamientos, no solo como parte del recrudecimiento genocida en Palestina, sino también en Puerto Rico. Tras 128 años de ocupación, extracción y represión, se retoma la intención supremacista de desplazarnos y borrar nuestra existencia como pueblo.
Durante décadas, los gobiernos de EUA y Puerto Rico han transferido los bienes y servicios que sostienen la vida (alimentos, salud, energía) a corporaciones foráneas cuyos accionistas tienen poco o ningún interés en garantizar nuestro acceso esas líneas vitales. La desposesión que viabiliza nuestro desplazamiento comenzó con la privatización de nuestro sistema de salud (años 90), y se mantiene con dos monopolios que ofrecen uno de los servicios energéticos más costosos y menos confiables del hemisferio.
En Puerto Rico, importamos más del 80% de nuestros alimentos a precios encarecidos por normas coloniales de más de 100 años. Este régimen, que evoca la ‘dieta gazatí’ erradicando la agricultura de sustento y controlando absolutamente el comercio, deja nuestra seguridad alimentaria en manos de la fuerza ocupadora. Ahora, la interrupción del agua potable a cientos de miles de personas, resultado de décadas de austeridad, presagia la privatización de nuestra última línea vital.
El control foráneo sobre nuestras líneas vitales, acompañado de incentivos contributivos para ‘inversionistas del exterior’, ha provocado un alza desmedida en el costo de vida, precarizando el acceso a la vivienda. La visión de ‘desarrollo’: enclaves de lujo que avanzan propuestas de gobernanza autocrática como Prospera en Honduras y Destiny en Nieves. En Puerto Rico, decenas de megaproyectos en áreas de alta susceptibilidad natural, como Esencia, debilitan nuestra capacidad de proteger y disfrutar nuestros recursos, y gestionar el impacto del cambio climático.
Crucialmente, las políticas incentivando su relocalización a Puerto Rico y la reconfiguración del ordenamiento territorial, son producto de gobiernos sin mandatos de mayoría popular, pero con crecientes donaciones de estos inversionistas. Sus riquezas superan las de los puertorriqueños por varios órdenes de magnitud, permitiéndoles ejercer una influencia desproporcional en los procesos políticos.
El avance del colonialismo de asentamientos recrudece las asimetrías de poder, debilitando tanto nuestro derecho a participar en procesos democráticos realmente representativos, como la capacidad de concebir colectivamente nuestra gobernanza y emancipación.
Es por esto que solicitamos a este Comité:
• Denunciar el modelo colonialismo de asentamientos y su interferencia sobre el ejercicio pleno de nuestro derecho a gobernarnos.
• Reiterar nuestro derecho al ejercicio pleno de la ciudadanía puertorriqueña, y nuestro derecho inalienable a la independencia;
• Recabar a la Asamblea General de la ONU la atención urgente al caso de descolonización de Puerto Rico.
La transferencia del patrimonio colectivo y el control de nuestras líneas vitales a los colonos, no solo interfiere con nuestra capacidad de gobernarnos ahorcando nuestra sobrevivencia como mecanismo de represión, sino que supone la privación presente y futura de un proceso de autodeterminación para el pueblo de Puerto Rico.
Solicitamos a este Comité una resolución clara y contundente, expresando su apoyo incondicional al pueblo de Puerto Rico en nuestra descolonización.
Muchas gracias.