Sr. Presidente:

Me uno a los saludos protocolarios. Ante todo expreso, en nombre del pueblo patriota de Puerto Rico, del que soy portavoz en este magno evento, nuestro más fervoroso anhelo de una pronta y completa recuperación de su salud al querido y admirado compañero Fidel Castro Ruz.

En los últimos 35 años, el movimiento de liberación nacional puertorriqueño ha estado participando activamente como observador en estos eventos.
Nos complace sobremanera que en esta catorceava cumbre se esté llegando a consensos de gran envergadura histórica. Las propuestas sobre actualización de los objetivos y aspiraciones del Movimiento de Países No Alineados durante esta reunión tendrán el efecto de convertir a esta organización en la conciencia de las Naciones Unidas.

Nosotros representamos los reclamos básicos del pueblo del territorio colonial principal del imperio más poderoso de esta época. Hemos sostenido nuestra identidad nacional con gran esfuerzo frente a los constantes operativos del régimen colonial para destruirnos como pueblo y perseguir, torturar, encarcelar y asesinar a millares de patriotas que a lo largo de más de un siglo han mantenido en alto nuestro espíritu de lucha.

En Puerto Rico se realiza constantemente el horrendo crimen del colonialismo por parte del gobierno de Estados Unidos y sus agencias represivas. En las últimas décadas del siglo XX bajo el dominio de la Marina de Guerra de Estados Unidos se han violado prácticamente todos los derechos humanos fundamentales de los puertorriqueños.

Cuando, finalmente, tras más de sesenta años de luchas, obtuvimos la victoria de sacar a las fuerzas armadas tradicionales del suelo borincano, ahora se lleva a cabo una nueva variante del control y dominio militar de Puerto Rico por nuestros invasores. Es la instalación en nuestros puertos, aeropuertos y costas del llamado Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (United States Department of Homeland Security). Esta es una nueva rama de las fuerzas armadas norteamericanas. Al ubicarnos dentro de la jurisdicción del llamado Homeland Security nos incrustan, por puro artificio sostenido por la fuerza bruta, dentro de lo que ellos califican como seguridad interna, a pesar de que la jurisprudencia y la realidad sociológica y política de la nación estadounidense han mantenido a lo largo de más de un siglo que Puerto Rico no es ni ha sido nunca parte de Estados Unidos.

Para dilucidar finalmente cuáles son los derechos nacionales de Puerto Rico, luego de 35 años de examen de nuestro caso y 25 resoluciones y decisiones aprobadas por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, es que dicho Comité ha recomendado reiteradamente que la Asamblea General de la organización internacional incluya como tema separado en su sesión ordinaria la cuestión de Puerto Rico.

La insólita situación descrita hace que sea una urgente necesidad para todo el Caribe y la América Nuestra el llevar nuestro reclamo anticolonial puertorriqueño a la sesión de la Asamblea General del año 2007. Esa propuesta fue avalada positivamente ante el Comité Especial de las Naciones Unidas por partidos y organizaciones que representan diversos puntos de vista sobre la solución del problema colonial nuestro y han coincidido en ese reclamo urgente. Así lo expresó el Comité Especial haciéndose eco del consenso puertorriqueño. Esperamos que la propuesta sea avalada también por el Congreso, por la Descolonización y la Independencia de Puerto Rico a celebrarse en la ciudad de Panamá en noviembre y el cual será clausurado por Don Martín Torrijo, Presidente de la República de Panamá, quien participa también de esta Conferencia Cumbre.

Es de particular importancia la afirmación que se hace en la Declaración de Principios y Objetivos respecto al papel del Movimiento de Países No Alineados en la coyuntura internacional actual, al efecto de distinguir claramente entre el terrorismo y la lucha legítima de los pueblos bajo dominación colonial por la autodeterminación y la liberación nacional.
Precisamente, por la pretensión de calificar como terrorista a nuestro primer héroe nacional del siglo XXI, el patriota Filiberto Ojeda Ríos, fue que el FBI de Estados Unidos cometió un vil asesinato en un monstruoso operativo de terrorismo de estado el 23 de septiembre del 2005, fecha en que conmemoraremos la proclamación de la República de Puerto Rico en 1868, en la que se conoce en nuestra historia como el Grito de Lares.

Al reiterar la inmensa gratitud a los estados y gobiernos aquí representados por su apoyo al pueblo puertorriqueño en su forcejeo libertador, les aseguramos a todos que, más temprano que tarde, nuestra patria se incorporará como miembro pleno de Movimiento de Países No Alineados, al alcanzar la completa independencia y liberación nacional de los ocho millones de Puertorriqueños.

Gracias.

La Habana, 16 de septiembre de 2006

(Palabras que pronunció en calidad de Jefe Honorario de la Delegación de Puerto Rico en la XIV Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en La Habana, Cuba, el 16 de septiembre de 2006.)